Historia

Actualizado: jun 23

La Vicaría Daule – Balzar ve la necesidad de crear una Institución que imparta una Educación basada en valores sociales y religiosos, es por ello que se forma una Comisión para ir dando forma a esta idea.

El nombre del Colegio se da después de buscar varias posibilidades quedando en última instancia y por unanimidad “Monseñor Francisco Dólera”. Se prefirió este nombre en homenaje a este Ilustre Ministro de Dios, que entregó toda su vida en favor no solo de la Iglesia Ecuatoriana, sino también de los más pobres y necesitados. Fue el primer Vicario Episcopal del Cantòn Daule, destacándose por promover la acción social a favor de los desfavorecidos.

Nacido en Molina de Segura (Murcia – España), Diócesis de Cartagena – Murcia, el 5 de Octubre de 1927, cursó los estudios eclesiásticos desde el 28 de Septiembre de 1940 en el Seminario Conciliar de San Fulgencio, siendo ordenado presbítero el 31 de Mayo de 1952 en el XXV Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona – España.

Nombrado coadjutor de la Parroquia Arciprestal de Santiago de Villena (Alicante – España) organizó la catequesis en todas las escuelas oficiales y particulares y también varios centros de catequesis de adultos. Se desempeñó con mucho éxito como consiliario de juventud de acción católica, a la que dio nueva estructura e impulso.

En 1954 fue nombrado párroco de Urcal (Almería) y encargado de otras dos parroquias más, organizó la catequesis formando grupos en todos los cortijos y caseríos, estableció centros de promoción humana para analfabetos y de manualidades.

En 1955 lo nombran párroco de Balsa pintada, Parroquia cuya fe había sido devastada por la influencia Marxista durante la guerra. Sirviéndose de la parroquial y de la catequesis llego medio de los niños al corazón de los padres, y al poco tiempo pudo organizar la Parroquia con su Junta Parroquial, por lo que al poco tiempo el Señor Obispo no dudo enviarle junto a cinco compañeros más del Ecuador, donde llego el 12 de Marzo de 1957.

A los pocos días tomo posesión de la Parroquia de Soledad (Isidro Ayora), cuyo territorio se extendía desde el Km. 4 vía a Daule hasta los límites de Pedro Carbo con Manabí, al margen derecho de Daule. Ayudado de la Legión de María y de la cruzada eucarística ya existente en estos lugares vitalizó y extendió la catequesis en todos los núcleos poblacionales, aún los más pequeños. Y, sobre todo, se preocupó que las cabeceras parroquiales se constituyeran en parroquias eclesiásticas con sus respectivos párrocos. Así en pocos meses Pedro Carbo, Pascuales y Nobol fueron creadas parroquias con sendos sacerdotes al frente de las mismas, llegado de Murcia.

En Febrero de 1959 se le encargó fundar la Parroquia de Santiago Apóstol en unos de los barrios más marginales y más peligrosos de Guayaquil, el Camal. Por su decidida acción pastoral vocacional en Octubre del mismo año fue nombrado subsecretario de vocaciones Arquidiocesanas correspondiente al II sub-secretariado de vocaciones del CELAM.

En diversas ocasiones, tanto desde Guayaquil como desde el Seminario, acudió al llamado de sus compañeros para misionar a los campesinos y muy particularmente a los indígenas de Ingapirca, Honorto Vásquez y Tambo de la Provincia de Cañar. Así mismo durante estos lapsos de tiempo, dirigió numerosas tandas de retiros espirituales a sacerdotes, religiosas, novicias y por supuesto a los seminaristas.

En 1968 fue nombrado Vicario Arcipreste de Girón (Azuay), en donde, por su acción pastoral y su apostolado de carácter social con los indígenas, fue muy apreciado.

Fue promotor de muchas obras sociales y eclesiales, entre otras, fundador del centro vocacional y Pre-seminario de Guayaquil, nombrado Párroco de la Parroquia señor la Buena Esperanza, organizó la Parroquia. Construyendo la iglesia y casa parroquial, creo clubes juveniles, desarrolló la catequesis de niños y adultos, profesor y capellán en algunos colegios, estimuló la creación de guardería Infantil, facilitando el terreno y la llegada de las religiosas de la mano de Obra Misionera de Jesús y de María.

En el año 1977 fue nombrado Vicario Episcopal de Daule y Juez Pro-Sinodal de primera y segunda estancia.

Cono primer Vicario de Daule le correspondió organizar la Viraría. En toda su acción Pastoral instó e impulsó la Catequesis logrando introducirse en las escuelas y colegios aún fiscales. Las iglesias y casas parroquiales, que estaban en verdadera ruina, se reedificaron con la ayuda de sacerdotes, religiosa, seglares de los diversos consejos pastorales y con la inapreciable ayuda de la Iglesia Alemana: Munich y Adveniat. Se construyeron 16 Iglesias, y 2 más se reestructuraron; de ellas 7 bajo el control directo de Mons. Dólera, entre las que están el Monumental Santuario del “Señor de los Milagros, y la de San Francisco de Asís”; Además 8 casas parroquiales, 4 casas de Religiosas, 1 casa de formación de líderes y pre-seminario; se crearon 4 parroquias y se proyectaron otras.

Al cumplir los 25 años de sacerdocio fue nombrado Capellán de Honor de su Santidad. Y en reconocimiento de su labor, el 26 de Noviembre de 1982, fue designado por el Consejo Cantonal de Daule como el mejor ciudadano del Cantón.

La vida de este gran pastor de la Iglesia Católica se caracterizó por la inalcanzable entrega y trabajos realizados en bien no solo de la Iglesia, sino de la sociedad engeneral, especialmente de los más necesitados.

Después de haber realizado con gran satisfacción todo cuanto Dios dispuso en su camino entrega su alma al Padre Celestial el día 27 de Noviembre del año 2003.

El pueblo de Daule quiere reconocer su valiosa labor realizada por este Ilustre Ministro de Dios, creando una Unidad Educativa que lleve su nombre, para que de esta forma quede en la memoria del pueblo que se benefició constantemente con su servicio y entrega.