San Felipe Neria solía decir: “Echémonos en brazos de Dios, y estemos seguros que si algo quiere de nosotros, nos dará fuerzas para hacer todo lo que desea que hagamos.” y hoy mas que nunca, el sentido de esta frase invade mi corazón. 

Agradezco a las autoridades haber perseverado con fe y esfuerzo, y hacer de este evento una realidad. Agradezco también al Padre Helmunt por su constante disposición; y sobretodo, agradezco a Dios, por permitirnos estar reunidos de forma presencial por última vez. 

Esta hermosa institución educativa nació como un propósito, como una admirable búsqueda en favor de la educación católica en Daule, y 16 años después, puedo decir con orgullo que no solo se ha cumplido el objetivo, se ha logrado mucho más que eso; no solo nos han brindando una educación de alto nivel, han logrado llenar de espíritualidad nuestros corazones. 

Curiosamente empezaron dando clases aquí, en las aulas del Santuario Señor de los Milagros y en la actualidad brindan servicio a más de 500 estudiantes, lo que significa que más de tres mil ochocientas personas diferentes han portado este escudo, y me llena de felicidad ser uno de esos estudiantes, y haberlo usado desde mis 4 años. La unidad Educativa Monseñor Francisco Dólera significa mucho para mí, esas paredes color blanco crema con Verde obscuro es lo que más veces he visto en mi vida y no me arrepiento de ello; gracias a esta institución conocí personas maravillosas, profesores excelentes, compañeros asombrosos y amigos inigualables. 

A pesar de la nostalgia, miro con alegría nuestro futuro, hemos concluido una etapa importante de nuestra vida, y me llena de orgullo decir que nuestra preparación ha sido aquí, en una institución que enseña con excelencia, con valores, con espíritu y mucha fé. 

Nuestros caminos se separan, pero la esencia de este amor filipenses estará siempre con nosotros y tengan pon seguro, que sin importar nuestro destino, representaremos con excelencia a la institución, esforzándonos con mucha devoción para transmitir los valores que se nos ha enseñado y dejar en alto la imagen de este gran colegio. 

Gracias por enseñarme que con Estudio, alegría y Oracion puedo cumplir todo lo que me proponga. 

Anhelo con toda sinceridad que el colegio siga creciendo y brindado esa educación de excelente nivel, deseando que sus nuevos proyectos se cumplan bajo la bendición de Dios. En cuanto a mis compañeros, les deseo éxito en sus carreras profesionales, se que lograrán llegar muy lejos. 

Recuerden: «sean buenos si podéis»  

Muchas gracias.

Discurso de Mathías Plúas, Mejor Bachiller 2020 – 2021

Dejanos tu comentario